Dr. Hernández Bustillo ¿cuál es
el tratamiento indicado, en primer término, cuando se presenta el cáncer
de próstata?
El estándar de oro en el tratamiento de cáncer
de próstata es una cirugía temprana y para ello se requiere
un diagnóstico temprano también. Por lo que se ha diseñado
a nivel mundial un sistema de detección oportuna.
Mediante un tacto rectal (exploración digital de la
próstata) y la medición de una proteína en la sangre llamada
antigeno prostático específico. Ambas pruebas se recomiendan una
vez al año.
¿A partir de qué edad se recomienda la
exploración?
A partir de los 40 años de edad, sobre todo si hay antecedentes
de cáncer de la próstata en la familia. En caso de que exista
alguna duda, en cualquiera de los dos estudios mencionados anteriormente, se
puede complementar con ultrasonido transrectal de la próstata.
En muchas ocasiones, es necesario recurrir a la práctica
de una biopsia,
para confirmar el diagnóstico.
¿Qué sucede cuando se confirma el diagnóstico?
Se realizan estudios de extensión para determinar hasta
donde se ha desarrollado el tumor, incluyen pruebas como gamagrafía ósea
(medicina
nuclear), tomografía computarizada de abdomen y placas de tórax (rayos
X), entre otras. Si el tumor es localizado se optará por el tratamiento
quirúrgico en aquellos pacientes de menos de 70 años de edad
o, con estado de salud similar al de 70 años, es decir en quienes no tengan
una enfermedad que pueda causar la muerte antes de 10 años.
En las personas jóvenes con mayor razón se puede
recurrir a la cirugía, ya que es la opción comprobada para lograr
la curación.
¿En qué consiste la cirugía para
erradicar el cáncer de próstata?
Lo que hasta el momento se realiza es la cirugía radical
de próstata abierta. Se realiza en nuestro Hospital
y tenemos mucha experiencia en ella, sin embargo, lo que se está promoviendo
actualmente, es la prostactectomía radical laparoscópica.
La técnica es similar a la cirugía radical de
próstata abierta, pero en este caso no se hacen grandes incisiones abdominales,
sino 5 pequeños orificios de aproximadamente 1 cm. en el abdomen, por
los cuales se introduce el instrumental médico, incluida una lente similar
a un mini telescopio que está conectada a un monitor. En el monitor se
refleja una imagen aumentada del interior.
La cavidad abdominal se infla con gas (bióxido de carbono)
para crear un espacio y poder extraer la próstata, vesículas seminales
completas, los ganglios linfáticos se eliminan para enviarlos a examen
y verificar si el tumor se ha extendido.
Esta técnica de mínima invasión permite
respetar los nervios pudendos que son los encargados de la erección en
el varón, los cuales se pierden a veces en la cirugía abierta.
Además, mediante la laparoscopía hay mayor control de las estructuras
vasculares y el sangrado es mucho menor.
Sin embargo, el concepto de radicalidad implica quitar el órgano
en bloque, es decir, la próstata completa y en algunas ocasiones los
nervios pudendos que se encuentran al lado, pueden ser afectados por la enfermedad,
en estos casos deben ser extraídos.
Por otro lado, una de las complicaciones que pueden presentarse
es lesionar el esfínter externo que regula la orina, y provocar incontinencia
urinaria. Afortunadamente, la incidencia es muy baja, del 5% al 6% y con
laparoscopía se ha logrado disminuir aún más.
Esta técnica es compleja y hay que acudir
con un especialista, ya que es una cirugía que requiere de un laparoscopista
avanzado en otros procedimientos.
¿Cuáles son las ventajas de este tipo de cirugía?
La cirugía, también es usual para el tratamiento
de problemas en vesícula biliar, que requieren entrenamiento especial.
El método se ha popularizado debido a que ofrece varias ventajas: los
resultados curativos son los mismos que en la cirugía radical abierta
(en pacientes bien seleccionados la sobrevida es prácticamente del 95%
a cinco años), con algunas ventajas adicionales: al quitar la próstata
tenemos que volver a unir la vejiga con el conducto urinario de salida que es
la uretra, (eso se conoce como anastomosis) y se realiza de mejor forma por
laparoscopía ya que la sutura es más hermética y la recuperación
más pronta, con menores molestias y dolor para el paciente.
Por otra parte, aproximadamente en dos semanas el paciente
se encuentra en condiciones de reiniciar sus actividades de trabajo y desempeñarlas
al 85%. En cambio, los pacientes que se someten a cirugía radical abierta
vuelven a sus labores hasta las 6 u 8 semanas después.
¿Qué pacientes son candidatos al tratamiento
quirúrgico laparoscópico en el cáncer de próstata?
Salvo pacientes que hayan sido radiados previamente , o pacientes
que tengan una próstata con un lóbulo medio prostático
muy grande, el resto de los pacientes son candidatos a este tipo de cirugía.
En cuanto a costos, ¿cómo se compara
la cirugía laparoscópica con la abierta?
Con laparoscopía es un poco más caro, aunque en realidad
el costo de hospitalización se reduce, lo que compensa los gastos del
equipo endoscópico utilizado. De cualquier forma, es una de las cuestiones
que debe consultar con el médico.
¿Algo más que quiera agregar?
Sólo enfatizar que en el Hospital Ángeles León,
contamos con el equipo necesario y especialistas altamente calificados, para
realizar con éxito este tipo de operaciones. Teniendo cuidado en los
puntos de interés ya mencionados (nervios pudendos, esfínter urinario)
se realiza con gran éxito y está al alcance de los pacientes mexicanos.